Mujeres en la Política de Sonora | Avances y Retos | Mujer Sonora
La política en Sonora fue un territorio exclusivamente masculino durante más de 150 años. Los gobernadores, los presidentes municipales, los diputados, los líderes sindicales, los jefes de partido — todos hombres. Las mujeres sonorenses votaron por primera vez en 1953, más de 130 años después de la independencia de México. Y pasaron otras seis décadas antes de que una mujer gobernara el estado.
La primera gobernadora
Claudia Pavlovich Arellano fue elegida gobernadora de Sonora en 2015, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo. Su elección fue histórica no solo por el género, sino porque rompió un patrón: Sonora había sido gobernada por hombres del mismo perfil durante décadas — políticos de carrera, con redes familiares en el poder, formados en la estructura del PRI.
La gobernatura de Pavlovich enfrentó la pandemia de COVID-19, la crisis de seguridad y la confrontación con el gobierno federal. Su gestión fue polarizante: reconocida por algunos avances en infraestructura hospitalaria y criticada por el manejo de la violencia y la transparencia.
Independientemente de la evaluación de su gobierno, el hecho de que una mujer haya gobernado Sonora cambió la percepción de lo posible. Las niñas que crecieron durante ese sexenio vieron que una mujer podía ser gobernadora. Eso tiene un valor que no se mide en encuestas.
La paridad de género: avance real con trampas
La reforma constitucional de paridad de género (2019) obligó a que el 50% de las candidaturas a cargos de elección popular sean para mujeres. En Sonora, esto se ha traducido en números:
- El Congreso del Estado tiene actualmente cerca del 50% de mujeres diputadas
- Varios municipios tienen presidentas municipales
- Los cabildos tienen representación femenina significativa
Pero los números esconden problemas:
**Las "juanitas"**: Mujeres que son postuladas como candidatas pero que, una vez electas, renuncian para que un hombre (generalmente su esposo, hermano o jefe político) asuma el cargo. Esta práctica, aunque ilegal, sigue ocurriendo.
**Asignación de distritos perdedores**: Algunos partidos cumplen la paridad enviando a mujeres a competir en distritos donde saben que van a perder, reservando los distritos ganadores para hombres.
**Violencia política de género**: Las mujeres que hacen política en Sonora enfrentan amenazas, acoso en redes sociales, difamación con contenido sexual y obstáculos institucionales que sus pares masculinos no experimentan. La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce la violencia política de género como un tipo específico de violencia, pero las denuncias rara vez prosperan.
Mujeres que han marcado la política sonorense
Antes de Pavlovich, varias mujeres abrieron camino:
- **Las primeras regidoras y diputadas locales** de Sonora llegaron en las décadas de 1950 y 1960, generalmente como esposas o hijas de políticos establecidos. Su margen de acción era limitado, pero su presencia normalizó la idea de la mujer en el espacio público.
- **Las sindicalistas**: Mujeres en los sindicatos de maquilas, maestras del SNTE y empleadas de gobierno organizaron a trabajadoras y exigieron derechos laborales específicos para mujeres.
- **Las activistas**: El movimiento feminista en Sonora cobró fuerza en los 1990 y 2000 con organizaciones que presionaron por legislación contra la violencia de género, por acceso a servicios de salud reproductiva y por la creación del Instituto Sonorense de las Mujeres.
¿Qué falta?
La paridad numérica no es igualdad real. Lo que falta en la política sonorense es:
- **Agenda de género real**: No basta con que haya mujeres en el cargo. Necesitan gobernar con perspectiva de género: presupuestos para guarderías, transporte seguro, refugios para víctimas de violencia, programas de empleo femenino.
- **Financiamiento equitativo de campañas**: Las candidatas reciben en promedio menos recursos de sus partidos que los candidatos.
- **Protección contra violencia política**: Los mecanismos de denuncia son ineficientes y las sanciones son débiles.
- **Representación indígena**: Las mujeres yaquis, mayos, seris y pápagos están prácticamente ausentes de la política institucional sonorense.
- **Formación política**: Más programas de formación para mujeres que quieran entrar a la política desde la base, no solo como cuota de sus partidos.
La política sonorense ha cambiado más en los últimos 10 años que en los 150 anteriores. Pero el cambio real — el que transforma las condiciones de vida de las mujeres — todavía está en proceso.